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NOTICIAS Y TENDENCIAS
21 de Abril de 2026
La feria llegó este año con unas previsiones de 1.993 expositores, más de 55.000 productos, más de 110.000 visitantes profesionales, más de 15.000 compradores extranjeros, 70.000 metros cuadrados de exposición, más de 1.500 novedades, más de 1.000 actividades y un volumen de negocio estimado superior a 250 millones de euros. A eso se sumó el 28º Hosted Buyers Program, desarrollado junto a ICEX y MAPA, con 250 compradores invitados y 6.500 reuniones comerciales, una cifra que ayuda a entender por qué esta feria sigue siendo, sobre todo, un gran escenario de mercado.
Uno de los grandes focos del salón volvió a ser GourmetQuesos, donde más de 800 muestras se sometieron a cata a ciegas. El resultado dejó un nombre claro: Savel, de Airas Moniz (Lugo), elegido Mejor Queso de España 2026.
No es un premio aislado. Es la confirmación de una tendencia: Galicia se posiciona con fuerza en el mapa quesero nacional, apostando por elaboraciones con personalidad, complejidad y un perfil cada vez más competitivo fuera de España.
A su lado, Rey Silo Blanco (Asturias), distinguido con el Champion Gold de los premios ICEX, refuerza otra idea clave: el queso español ya no solo busca reconocimiento interno, sino proyección internacional.
Si hay un espacio donde se entiende hacia dónde va el sector, es en los Premios Salón Gourmets. Aquí no se premia solo lo bueno, se premia lo que destaca.
El polvorón cremoso de La Estepeña, con su combinación inesperada de cacao y Lacasitos, no llama la atención solo por el sabor, sino por su capacidad de reinterpretar un clásico.
Lo mismo ocurre con el turrón Aire de Almendra Amarga de Torrons Vicens: no es solo un producto, es una declaración de intenciones sobre cómo el packaging y el diseño pueden elevar la percepción de valor.
Y en esa misma línea, propuestas como las chips peruanas de Tiyapui o el vinagre ecológico de Bodegas Robles hablan de un sector que se abre, que se adapta y que entiende que competir hoy implica diferenciarse desde el primer vistazo.
Los concursos volvieron a ser uno de los grandes motores de la feria, no solo por el nivel técnico, sino por la capacidad de generar atención.
El título de Mejor Sumiller de España 2026 para Diego Tornel no es solo un reconocimiento individual, es el reflejo de una profesión cada vez más valorada dentro del sector.
En paralelo, la pizza volvió a demostrar su evolución dentro del mundo gourmet. Mauro Dávila, elegido mejor pizzaiolo, se impuso en un campeonato donde la técnica, la creatividad y el espectáculo conviven en equilibrio.
Y en el debut del Parrilla Challenge, Javier Jerez llevó el protagonismo del fuego a un terreno más contemporáneo, donde la parrilla deja de ser solo tradición para convertirse en discurso gastronómico.
Entre las novedades más interesantes de esta edición apareció el Carbonara Challenge, un concurso que, lejos de buscar innovación, apostó por lo contrario: la fidelidad absoluta a la receta original.
El ganador, Fernando Calle Izquierdo, no destacó por reinterpretar el plato, sino por ejecutarlo con precisión técnica.
Una lógica completamente distinta a la de otros concursos, pero igual de relevante.
En el otro extremo, el campeonato de abridores de ostras volvió a demostrar que la gastronomía también es oficio. La victoria de Mohamed El Harouat, abriendo 40 ostras en poco más de cinco minutos, no es solo una marca: es una demostración de destreza, técnica y experiencia.
El vino, como cada año, tuvo su propio espacio de reconocimiento. Los Premios Guía Vinos Gourmets no solo señalan etiquetas, marcan tendencias.
El reconocimiento a Bodegas Habla como bodega del año habla de proyectos que han sabido construir marca más allá del vino.
Referencias como Mar de Frades, Lan Reserva o Codorníu Ars Collecta consolidan clásicos que siguen funcionando en mercado, mientras que la Liga del 100 pone el foco en vinos excepcionales, pensados para un consumidor que busca excelencia.
En esta edición, los Premios Revista Club de Gourmets volvieron a funcionar como un reconocimiento transversal al sector. No se trata solo de premiar restaurantes o chefs, sino de dibujar una fotografía completa del ecosistema gastronómico en España.
El galardón a Mejor Restaurante para La Lobita (Soria) no es casual. Su propuesta, profundamente ligada a la trufa negra, representa una forma de entender la cocina donde el producto local no es un recurso, sino el eje central del discurso. Aquí no hay artificio innecesario: hay territorio, temporada y conocimiento.
En esa misma línea, el reconocimiento a Iván Cerdeño como Mejor Chef refuerza la idea de una cocina contemporánea que sabe mirar al pasado sin quedarse en él. Su trabajo se sitúa en ese equilibrio cada vez más valorado entre técnica, identidad y sensibilidad gastronómica.
Pero si hay un detalle interesante dentro de estos premios es que no se limitan a la cocina. El reconocimiento a Javier Gil Jarén como Mejor Jefe de Sala, en el restaurante Gaytán, pone sobre la mesa algo que muchas veces pasa desapercibido: la experiencia gastronómica no se construye solo en cocina, también se diseña en sala, en el trato, en el ritmo y en la manera de acompañar al comensal.
Y en el origen de todo, el producto vuelve a aparecer con fuerza. La elección de la trufa negra de Teruel como Mejor Producto no solo premia un ingrediente, sino todo lo que representa: territorio, estacionalidad, valor gastronómico y capacidad de posicionamiento internacional.
Salón Gourmets sigue siendo, en esencia, una feria para descubrir. Pero lo que ocurre dentro de sus pabellones va mucho más allá de la degustación o la novedad.
Aquí el producto se pone a prueba, se compara, se analiza y, sobre todo, se enfrenta a una realidad inevitable: el mercado.
Y en ese contexto, la diferencia ya no la marca únicamente la calidad —que se da casi por asumida—, sino la capacidad de construir una propuesta sólida, reconocible y viable. Salón Gourmets 2026 deja así una lectura clara para el sector: el nivel es alto, la competencia es real y el margen de error es cada vez menor.
No basta con tener un buen producto, hace falta saber dónde encaja, cómo se presenta y a quién se dirige. Porque en un entorno donde todo destaca, solo permanece aquello que tiene claro su lugar.
Más de 1.000 actividades en solo 4 días
Entre concursos, catas, presentaciones, showcookings y encuentros profesionales, se superaron las 1.000 actividades, lo que convierte la feria en un entorno de aprendizaje continuo además de comercial.
Más de 6.500 reuniones comerciales cerradas durante la feria
Gracias al programa de compradores internacionales (Hosted Buyers Program), se generaron miles de reuniones entre productores y distribuidores.
Más de 1.500 productos nuevos lanzados al mercado
Una de las funciones menos visibles pero más importantes de Salón Gourmets es actuar como plataforma de lanzamiento.
En esta edición se presentaron más de 1.500 novedades gastronómicas, desde productos gourmet hasta soluciones listas para retail.