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25 de Mayo de 2025
Durante los días 19 y 20 de mayo de 2025, la ciudad de Salamanca, joya patrimonial de Castilla y León, fue sede de la Cumbre Internacional de Gastronomía “Una cocina monumental”, un evento que reunió a algunas de las figuras más influyentes de la cocina mundial bajo un mismo lema: el poder de las raíces en la evolución de la cocina contemporánea.
Organizada por la Junta de Castilla y León, la cumbre transformó los rincones históricos de Salamanca en espacios vivos de intercambio, inspiración y celebración gastronómica. Entre los claustros, patios y plazas, se tejió un relato coral donde tradición, vanguardia, sostenibilidad y cultura se dieron la mano en un encuentro que apuntó alto… y cumplió.
La apertura oficial tuvo lugar en un marco inmejorable: la Capilla del Colegio Arzobispo Fonseca, templo del conocimiento que abrazó el discurso inaugural de las autoridades. Estuvieron presentes el Alcalde de Salamanca, D. Carlos Manuel García junto con representantes de diversos departamentos de turismo y hosteleria, políticas agrarias y de desarrollo rural, entre otros.
La primera jornada giró en torno a la creatividad, el intercambio cultural, la conexión con el territorio y el relevo generacional, una preocupación creciente en la transmisión de los saberes culinarios. Desde el primer momento, quedó clara la intención del evento: no ser solo una pasarela de chefs, sino un espacio de reflexión colectiva sobre el presente y el futuro de la cocina.
Uno de los momentos más emotivos fue el coloquio dedicado al relevo generacional, moderado por el chef Nacho Manzano (Casa Marcial), junto a Pedro Mario Pérez (El Ermitaño) y Sara Ferreres (Refectorio). En él se debatió sobre la necesidad de formar, motivar y ofrecer herramientas reales a los jóvenes cocineros para que puedan sostener el peso, y el privilegio, de un legado gastronómico rico, pero exigente.
Uno de los platos fuertes del encuentro fue la demostración teórico-práctica del chef peruano Mitsuharu “Micha” Tsumura (Maido, Lima), actualmente número 5 en The World’s 50 Best Restaurants. Su ponencia, realizada en el claustro bajo del Colegio Fonseca, puso el foco en la cocina nikkei como ejemplo de cómo la historia, la migración y la técnica pueden encontrarse en el plato para crear una narrativa nueva y emocionante.
El almuerzo de clausura, celebrado en el Patio de Escuelas Menores, fue una auténtica celebración del talento regional. Dieciocho chefs de Castilla y León, con un total de 16 estrellas Michelin, reinterpretaron recetas de sus colegas internacionales, demostrando que esta tierra no solo tiene pasado, sino también futuro.
El broche final lo puso una gala organizada por HOSTURCyL, en la que se reconoció a profesionales y entidades comprometidas con el crecimiento del sector gastronómico en la comunidad, desde la hostelería rural hasta la innovación en escuelas de cocina.
Lejos de caer en el folclore o en la nostalgia, la Cumbre “Una cocina monumental” fue una apuesta decidida por la contemporaneidad desde la raíz. Puso en valor la cocina como parte del patrimonio vivo, y a los cocineros como narradores del presente, custodios del pasado y visionarios del mañana.
El evento no solo posiciona a Castilla y León como destino gastronómico de primer orden, sino que demuestra que la región está preparada para jugar en las grandes ligas del pensamiento y la innovación culinaria.
En una época donde la gastronomía se ha convertido en un lenguaje global, eventos como esta cumbre son necesarios para recordar de dónde venimos y hacia dónde queremos ir. Desde la cocina nikkei hasta el queso con sake, desde los patios históricos hasta los discursos de futuro, la cocina monumental no está hecha de piedra, sino de personas, ideas y sabores que perduran.
Y si bien la gastronomía siempre tiene algo de espectáculo, su mayor fuerza sigue estando en lo invisible: el legado compartido, la escucha entre culturas, y la voluntad de construir algo que trascienda el plato.
Castilla y León 2025 lo ha dejado claro: la tradición no es el final del camino, sino el punto de partida.