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20 de Noviembre de 2025
Hay días en los que el mundo entero se sienta a la mesa para hablar de queso. Los World Cheese Awards 2025, celebrados en Berna, fueron uno de esos días.
Más de cinco mil quesos llegados de 46 países se alinearon ante el jurado internacional y, entre todos ellos, un solo campeón absoluto: un Gruyère suizo elaborado en la quesería Bergkäserei Vorderfultigen. Un queso de leche de vaca, afinado con paciencia alpina, del que los jueces hablaron como si estuvieran describiendo un vino: notas de caramelo, mantequilla tostada, recuerdos largos en boca.
Pero, si miramos con ojos españoles, la gran historia de este año no es solo quién ganó. La gran historia es cómo sonó el nombre de España una y otra vez entre los quesos mejor valorados del mundo.
En esta edición, los quesos españoles no se llevaron el título absoluto, pero sí algo igual de importante: respeto y reconocimiento internacional.
El gran vencedor de los World Cheese Awards 2025 fue el Bergkäserei Vorderfultigen, un Gruyère suizo nacido en una pequeña quesería alpina donde el maestro quesero Pius Hitz elabora a mano cada rueda. Su sabor conquistó a los 265 jueces por sus notas profundas de caramelo, mantequilla tostada y un aroma persistente que permanece en boca incluso minutos después de probarlo. Un queso que resume la esencia de los Alpes: tradición, paciencia y un respeto absoluto por la materia prima.
Entre más de cinco mil piezas, 20 quesos de España alcanzaron la categoría Super Gold, la máxima distinción del certamen antes del podio final. Cada medalla es una fotografía del país: de sus dehesas, sus sierras, sus pastos de montaña, sus cooperativas, sus queserías pequeñas que siguen trabajando a mano.
No hablamos solo de premios, hablamos de un mapa: Castilla-La Mancha, Cataluña, Andalucía, Murcia, Extremadura, Castilla y León, País Vasco… Un país entero resumido en leche, cuajo, sal, tiempo y talento.
Mejor Queso 2025: Bergkäserei Vorderfultigen, un Gruyère suizo
Este año había un nombre español que muchos repitieron en Berna con una sonrisa: Hechizo, un queso de cabra elaborado por Quesería La Zarcillera, en Zarcilla de Ramos (Murcia).
Su pasta delicada, su carácter caprino limpio y elegante y su afinado preciso le valieron un puesto entre los finalistas absolutos del certamen. No llegó a coronarse como mejor queso del mundo, pero estuvo ahí, en la última tanda, respirando el mismo aire que el campeón suizo. Y eso, para una quesería española, ya es un hito.
Resulta casi imposible leer la lista de Super Gold españoles sin que apetezca salir corriendo a por pan y tabla. Cada uno de estos quesos cuenta una historia distinta:
Queso de oveja curado trufado – Castillo Peñas Negras (Mora, Toledo) Un manchego con trufa que une la profundidad de la leche de oveja con el perfume intenso del hongo. Untuoso, aromático, perfecto para quienes buscan un queso de carácter contundente.
Cerrato Umami – Quesos Cerrato (Baltanás, Palencia) Su nombre lo dice todo: está pensado para explotar el quinto sabor. Un queso que llena la boca, redondo, largo, ideal para masticarlo despacio y descubrir capas.
Oveja artesano curado en romero – Valle de los Molinos (Los Yébenes, Toledo) La rama de romero que abraza la corteza se acaba colando en el interior: notas herbales, mediterráneas, que recuerdan a campo, a pasto y a cocina castellana.
Queso Emborrizado Montes de Málaga – Agammasur (Colmenar, Málaga) El clásico queso emborrizado andaluz, cubierto de aceite y salvado, que protege y aromatiza la corteza. Dentro, una pasta de oveja sabrosa, densa y muy identitaria.
Queso de oveja – Casa Betara (Olost de Lluçanès, Barcelona) Un queso de montaña catalana, honesto y profundo, con ese equilibrio entre rusticidad y elegancia que hace que siempre apetezca otro trozo.
La Leze afinado original – Quesería La Leze (Ilarduia, Álava) Un queso de autor que se ha consolidado como referencia. Pasta cerrada, aroma lácteo limpio, matices de frutos secos y mantequilla. Tipo de queso que se gana al jurado sin hacer ruido, solo con equilibrio.
Marantona Manchego 4 meses – Quesos La Casota (La Solana, Ciudad Real) Un manchego joven, pero intenso. Textura firme, notas lácticas y de cereal, perfecto para entender por qué este estilo de queso conquista mesas en todo el mundo.
Idiazábal – Francisco Javier López de Uralde (Barrundia, Álava) Humo, leche cruda y montaña. Un Idiazábal con alma vasca, donde la leche de oveja latxa se convierte en un bocado con recuerdo ahumado que enamora a quien lo prueba.
Mezcla curado – Los Cameros, Lácteos Martínez (Haro, La Rioja) Vaca, oveja y cabra dialogan en un mismo queso. Textura firme, sabor equilibrado y ese punto intenso que lo hace ideal tanto para tabla como para cocina.
Semicurado de cabra – Quesos Artesanos Pajarete (Villamartín, Cádiz) Un queso blanco, limpio, con acidez suave y notas caprinas delicadas, que demuestra que Cádiz también sabe hacer grandes quesos, no solo grandes vinos.
Praizal Bodega – Quesería Praizal (Jabares de los Oteros, León) Afinado en bodega, con corteza marcada y corazón lleno de matices. Un queso de esos que pide vino tinto, conversación y sobremesa larga.
Queso Burgoslínea Natural – Lácteas García Baquero (Alcázar de San Juan, Ciudad Real) Una versión afinada que demuestra cómo una gran industria también puede trabajar la calidad y buscar la excelencia en formatos más accesibles.
Queso curado El Roano – Quesería El Roano (Lorca, Murcia) Queso murciano con alma propia, intenso, con notas animales elegantes y una textura que se deshace poco a poco en boca.
Queso curado mezcla – Lactalis Forlasa (Villarrobledo, Albacete) De nuevo el concepto de mezcla llevado a una expresión cuidada, pensada para el gran consumo sin renunciar a sabor ni personalidad.
Queso de mezcla con AOVE – Esperanza del Castillo (Pulgar, Toledo) El aceite de oliva virgen extra se convierte aquí en aliado. Aporta aroma, redondea la corteza y suma carácter mediterráneo a cada bocado.
Queso Quevedo Azul Adictivo – Quesos Quevedo (Valoria la Buena, Valladolid) Un azul que hace honor a su nombre: adictivo. Untuoso, con el hongo bien integrado, salinidad medida y ese toque picante que se queda en el paladar.
Sarró de Búfala – Formatgeries Montbrú (Moià, Barcelona) Leche de búfala en formato elegante. Pasta cremosa, acidez fina, aroma profundo. Un queso que habla de innovación y de nuevas texturas en el panorama español.
Queso de oveja añejo al romero – Vega de Sotuélamos (Chinchilla de Montearagón, Albacete) Más tiempo de maduración, más concentración de sabor. El romero, de nuevo, acompaña y firma la identidad del queso.
Torta de Barros – Quesería Tierra de Barros (Villafranca de los Barros, Badajoz) Una torta extremeña cremosa, de pasta casi líquida, intensa y envolvente. De esas que se abren en el centro de la mesa y se comparten mojando pan, como manda la tradición.
Entre queso y queso, hubo un anuncio que para España sabe a regalo: la próxima edición de los World Cheese Awards se celebrará en Córdoba.
Eso significa que el mapa del queso mundial viajará a nuestro país y que queseros, afinadores, distribuidores, cocineros y periodistas gastronómicos pondrán sus ojos en nuestra despensa láctea. Para muchas queserías pequeñas será la oportunidad de mostrar su trabajo sin salir de casa. Para el público, una invitación para descubrir la riqueza quesera de España en directo.
Los World Cheese Awards 2025 han confirmado algo que, en España, ya se intuía desde hace tiempo: el queso español vive un momento extraordinario.
Las medallas son importantes, sí, pero detrás de ellas hay algo más profundo:
la reivindicación de la leche de oveja, cabra y vaca, de las razas autóctonas, de las explotaciones familiares, de los maestros queseros que se levantan de madrugada para elaborar un producto que, con suerte, meses o años después alguien saboreará con asombro.
España no se ha llevado el título de “mejor queso del mundo”… pero ha llenado Berna de acentos españoles, de nombres de pueblos pequeños, de etiquetas que cuentan quienes somos.
Y con Córdoba en el horizonte como próxima sede, el mensaje es claro: la próxima gran fiesta del queso se celebrará en casa. Y allí, seguramente, habrá muchas más historias que contar.
Sede 2025: Berna (Suiza)
Quesos catados: 5.244, procedentes de 46 países
Jueces: 265 expertos internacionales
Campeón absoluto 2025: queso Gruyère suizo de Bergkäserei Vorderfultigen
Quesos españoles con medalla Super Gold: 20
Próxima edición: Córdoba (España), 2026
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