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NOVEDADES Y RECETAS
30 de Octubre de 2026
Un casco medieval entre murallas, una villa marinera, un pueblo rodeado de olivares o una localidad donde la visita empieza probando su repostería. Los 34 pueblos candidatos de Ferrero Rocher 2026 permiten recorrer España a través de su patrimonio, sus paisajes y sus sabores, mientras compiten por convertirse en protagonistas de la campaña navideña «Juntos Brillamos Más».
La decimotercera edición incorpora una novedad: dos localidades por cada una de las 17 comunidades autónomas se enfrentan en una primera ronda para elegir al representante de su territorio. Después llegarán las eliminatorias hasta conocer, el 14 de diciembre, al pueblo ganador.
Cómo votar por los pueblos de Ferrero Rocher 2026
La primera fase de votación está abierta desde el 26 de octubre hasta el 8 de noviembre a las 23:59 horas. Para participar, hay que acceder a la web oficial de Ferrero Rocher y apoyar a la localidad elegida dentro de la campaña «Juntos Brillamos Más».
El 9 de noviembre se anunciarán los 17 representantes autonómicos que continuarán en el concurso. Por ahora, estos son los 34 candidatos y algunos de los motivos para conocerlos.
Los 34 pueblos candidatos, comunidad por comunidad
Andalucía: Olvera y Cazorla
Olvera (Cádiz). Su perfil de casas blancas está coronado por el castillo y la iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación, los grandes referentes de su conjunto histórico. El paseo por las calles del barrio de la Villa permite descubrir esta localidad de la Sierra de Cádiz entre cuestas, fachadas encaladas y vistas a los olivares.
Cazorla (Jaén). El castillo de la Yedra domina el casco antiguo de esta localidad vinculada al Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas. En la mesa, el aceite de oliva virgen extra y recetas como el rinrán, las migas o la gachamiga acercan al visitante a su cocina serrana.
Aragón: Albarracín y Daroca
Albarracín (Teruel). Sus casas rojizas, las calles estrechas y el recinto amurallado componen uno de los conjuntos medievales más reconocibles de Aragón. A la visita por la plaza Mayor y la catedral se puede sumar un paseo junto al río Guadalaviar o una escapada a los cercanos Pinares de Rodeno.
Daroca (Zaragoza). Las puertas Alta y Baja permiten reconocer el pasado defensivo de esta ciudad amurallada. Recorrer sus murallas hasta los restos del antiguo castillo es una de las formas de contemplar el conjunto urbano desde las alturas.
Asturias: Llanes y Nava
Llanes (Asturias). Esta villa marinera combina un casco histórico con murallas y torreón medieval con paseos abiertos al Cantábrico, como el de San Pedro. En el puerto, los Cubos de la Memoria de Agustín Ibarrola aportan una de sus imágenes más características.
Nava (Asturias). La cultura sidrera es el principal hilo conductor de una visita a Nava, sede del Museo de la Sidra de Asturias. Su Festival de la Sidra Natural reúne tradición, degustaciones y concursos vinculados a una bebida que forma parte de la identidad del concejo.
Cantabria: Reinosa y Potes
Reinosa (Cantabria). La iglesia barroca de San Sebastián y las casonas de su centro histórico permiten acercarse al patrimonio de esta localidad campurriana. Su parada dulce tiene nombre propio: las pantortillas, una especialidad de hojaldre con azúcar tostado.
Potes (Cantabria). En el corazón de Liébana, Potes reúne puentes de piedra, calles históricas y monumentos como la Torre del Infantado. El cocido lebaniego, los quesos de la comarca y el orujo forman parte de sus principales reclamos gastronómicos.
Olvera
Cazorla
Albarracín
Daroca
Llanes
Nava
Reinosa
Potes
Castilla-La Mancha: Almagro y Alcaraz
Almagro (Ciudad Real). La plaza Mayor, con sus características galerías verdes, y el Corral de Comedias del siglo XVII son dos de sus visitas esenciales. Su gastronomía tiene otro nombre inseparable de la localidad: las berenjenas de Almagro, que comparten protagonismo con platos de tradición manchega.
Alcaraz (Albacete). Su plaza Mayor porticada reúne uno de los conjuntos renacentistas más destacados de la provincia. Las torres de la Trinidad y del Tardón, situadas frente a frente, dibujan la imagen más reconocible de la ciudad.
Castilla y León: Ciudad Rodrigo y Candeleda
Ciudad Rodrigo (Salamanca). Sus murallas encierran un casco histórico en el que destacan la catedral, los palacios y el castillo, convertido en Parador. Entre los sabores locales sobresale el farinato, un embutido elaborado con ingredientes como pan, grasa de cerdo y pimentón, que suele acompañarse de huevos fritos.
Candeleda (Ávila). Las casas con entramados y balconadas de madera conservan la arquitectura tradicional de esta localidad del valle del Tiétar. En la plaza Mayor destaca la Casa de las Flores, que alberga el Museo del Juguete de Hojalata.
Cataluña: Besalú y Montblanc
Besalú (Girona). El puente sobre el río Fluvià es la gran puerta de entrada a su conjunto medieval. La visita también permite conocer su legado judío, especialmente el micvé, un espacio destinado a los baños rituales que constituye uno de sus principales tesoros patrimoniales.
Montblanc (Tarragona). Su recinto amurallado es uno de los grandes atractivos de esta villa medieval de la Conca de Barberà. Según la tradición catalana, aquí tuvo lugar la lucha de Sant Jordi contra el dragón, una leyenda que la localidad revive durante su Setmana Medieval.
Comunidad de Madrid: Los Molinos y Buitrago del Lozoya
Los Molinos (Madrid). Situado en el valle alto del Guadarrama, conserva edificios de piedra y calles de trazado irregular propios de un pueblo serrano. Sus rutas permiten descubrir dehesas, huellas del trabajo de los canteros y fortificaciones de la Guerra Civil.
Buitrago del Lozoya (Madrid). Su recinto amurallado, junto al río Lozoya, es el principal referente de una visita que también incluye el castillo de los Mendoza y la iglesia de Santa María del Castillo. El Museo Picasso-Colección Eugenio Arias añade una parada artística al recorrido por la villa.
Almagro
Alcaraz
Ciudad Rodrigo
Candeleda
Besalú
Montblanc
Los Molinos
Buitrago del Lozoya
Comunidad Valenciana: Bocairent y Sant Mateu
Bocairent (Valencia). El barrio medieval de calles escalonadas y las Covetes dels Moros, excavadas en una pared rocosa, son dos de sus principales atractivos. La cocina local incluye platos como las bajoques farcides y la olleta, junto al herbero, un licor aromatizado con hierbas de la Serra de Mariola.
Sant Mateu (Castellón). La iglesia Arciprestal y los edificios de su casco antiguo recuerdan el esplendor medieval de esta localidad del Maestrat. Los olivos milenarios, las almazaras y las catas de aceite permiten completar la visita con una experiencia ligada al paisaje agrícola.
Extremadura: Olivenza y Coria
Olivenza (Badajoz). La huella portuguesa se reconoce en monumentos como la iglesia de Santa María Magdalena, uno de sus grandes ejemplos de arquitectura manuelina. En repostería, la especialidad más emblemática es la técula mécula, elaborada principalmente con almendra, azúcar y yema de huevo.
Coria (Cáceres). Sus murallas de origen romano y la catedral de Santa María de la Asunción son dos de los grandes referentes del conjunto histórico. La visita también puede acercarse a su repostería conventual, elaborada por las religiosas del convento de la Madre de Dios.
Galicia: Betanzos y Mondoñedo
Betanzos (A Coruña). Su casco histórico conserva iglesias góticas, plazas y antiguas puertas de la muralla que recuerdan su importancia en la historia gallega. La tortilla de Betanzos, conocida por su interior poco cuajado, es una de las principales razones gastronómicas para detenerse en la ciudad.
Mondoñedo (Lugo). La catedral articula el casco histórico de esta ciudad episcopal, vinculada también a la vida y la obra de Álvaro Cunqueiro. Su tarta de almendra y cabello de ángel es una de las especialidades que se pueden encontrar en las confiterías locales.
Islas Baleares: Sant Francesc Xavier y Muro
Sant Francesc Xavier (Formentera). La capital de Formentera tiene en su iglesia fortificada del siglo XVIII, de muros blancos y aspecto austero, su principal referencia patrimonial. La plaza de la Constitució y las calles peatonales del centro concentran buena parte del paseo por la localidad.
Muro (Mallorca). El Museo Etnológico permite acercarse a la Mallorca rural a través de herramientas agrícolas, cerámica y espacios domésticos tradicionales. El municipio también reúne paisajes de huerta, extensas playas y parte del entorno natural de s’Albufera.
Bocairent
Sant Mateu
Olivenza
Coria
Betanzos
Mondoñedo
Sant Francesc Xavier
Muro
Islas Canarias: Buenavista del Norte y Villa de Mazo
Buenavista del Norte (Tenerife). Su casco histórico se organiza alrededor de la plaza de Nuestra Señora de los Remedios, con la iglesia del mismo nombre como uno de sus edificios más destacados. Entre sus sabores tradicionales aparecen los rosquetes, las truchas de batata y los quesos de Teno Alto.
Villa de Mazo (La Palma). La artesanía, especialmente el bordado y la cerámica, forma parte de la identidad de esta localidad, donde se encuentra el Museo del Bordado y Corpus Christi Casa Roja. Su mercadillo reúne productos agrícolas, elaboraciones locales y trabajos artesanos que acercan al visitante a la vida rural palmera.
La Rioja: Nájera y Alfaro
Nájera (La Rioja). El monasterio de Santa María la Real es la visita patrimonial más emblemática de esta localidad del Camino de Santiago. En su interior se conserva el panteón de reyes e infantes del reino de Nájera-Pamplona, antecedente del reino de Navarra.
Alfaro (La Rioja). La colegiata de San Miguel es uno de los principales monumentos de la localidad y alberga sobre su cubierta una importante colonia de cigüeña blanca. La escapada puede completarse con un recorrido por la Reserva Natural de los Sotos del Ebro.
Navarra: Elizondo y Estella-Lizarra
Elizondo (Navarra). Las casas señoriales, los palacios y las fachadas junto al río Baztan caracterizan la principal localidad del valle. Entre sus especialidades dulces destaca el urrakin egiña, un chocolate con avellanas que se puede encontrar en las pastelerías de Elizondo.
Estella-Lizarra (Navarra). Su vinculación al Camino de Santiago se refleja en monumentos como San Pedro de la Rúa y el Palacio de los Reyes de Navarra. La gastronomía ofrece especialidades como el gorrín asado y dulces como las rocas del Puy, elaboradas con chocolate y avellanas.
País Vasco: Orduña y Labastida
Orduña (Bizkaia). Su casco histórico conserva un trazado medieval cuyas calles confluyen en la plaza de los Fueros. El entorno de la Sierra Sálvada amplía la visita con senderos, miradores y paisajes de montaña.
Labastida (Álava). En Rioja Alavesa, Labastida permite combinar el recorrido por su casco histórico con visitas a bodegas. Las experiencias entre viñedos, las catas y los maridajes sitúan al vino en el centro de su propuesta turística.
Buena Vista del Norte
Villa de Mazo
Najera
Alfaro
Elizondo
Estella
Orduña
Labastida
Región de Murcia: Cehegín y Aledo
Cehegín (Murcia). Su casco antiguo reúne casas señoriales, palacios e iglesias, entre las que destaca Santa María Magdalena. La gastronomía local incluye migas, arroces y productos singulares como el pero de Alcuza, una fruta de invierno vinculada al municipio.
Aledo (Murcia). Situado sobre un cerro de laderas escarpadas, Aledo tiene en la Torre del Homenaje su monumento más reconocible. Desde ella se contemplan las sierras del entorno, mientras que el Estrecho de la Arboleja ofrece otra de las visitas naturales del municipio.
Cehegin
Aledo
Calendario de «Juntos Brillamos Más» 2026
La campaña se desarrolla en cuatro fases de votación, con estas fechas clave:
8 de noviembre, a las 23:59 h
Termina la primera votación entre los 34 candidatos.
9 de noviembre
Se anuncian los 17 representantes autonómicos.
30 de noviembre
Se dan a conocer los cinco pueblos finalistas.
7 de diciembre
Se anuncian las dos localidades que disputarán la final.
14 de diciembre
Se comunica el pueblo ganador de la iluminación navideña.
El 14 de diciembre es la fecha del anuncio del ganador: el comunicado de la campaña no concreta todavía cuándo se celebrará el encendido.
Un sorteo navideño también para los hogares
En paralelo al concurso de pueblos, Ferrero Rocher organiza un sorteo del 26 de octubre al 31 de diciembre de 2026, asociado a compras mínimas de 5 euros en las especialidades participantes y conservando el tique.
Los premios incluyen 100 pirámides de Ferrero Rocher y 400 sets de copas decoradas con oro de 18 quilates. La información de participación y las condiciones se pueden consultar en la web oficial de la marca.
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